¿Qué es la calderería industrial?
Es un proceso mediante el cual se fabrican estructuras metálicas con grandes dimensiones y resistencia. Los trabajadores del sector crean enormes piezas y después las ensamblan. Eso da como resultado, principalmente, silos, tanques de almacenamiento, vigas y acero laminado.
¿Qué tipo de maquinaria se utiliza?
¿Qué se hace en una calderería industrial exactamente? ¿Cuáles son los usos de la calderería? A este ámbito de actividad también se le conoce como calderería pesada. Implica métodos de fabricación mecánica con metal gracias al uso de una maquinaria específicamente preparada. Los principales aparatos que se utilizan son los siguientes:
Cizallas de gran tamaño con motor eléctrico para cortar todo tipo de materiales, especialmente metal.
Prensas para el estampado y el troquelado, para grabar diseños y dar forma a las placas metálicas.
Rodillos para doblar las láminas de acero y darles forma.
Soldadoras que pueden ser de corriente alterna o continua. Normalmente son automáticas, aunque, en algunos casos, son manuales.
Sopletes para calentar zonas y hacerlas más dúctiles. Así se pueden cortar, unir o enderezar placas mediante soldadura.
La calderería y sus procesos
Son tres los procesos principales que implica la calderería.
- Corte de materiales.
- Plegado.
- Soldadura.
Para llevarlos a cabo es necesaria una maquinaria de gran tamaño que ejerza fuerza y presión.
¿Por qué y para qué se utiliza la calderería?
Este ámbito ha experimentado un crecimiento continuado en los últimos años. La razón es que consigue dar respuesta a las necesidades de una amplia variedad de clientes, en su mayoría del sector agroalimentario. Los recientes avances tecnológicos permiten aportar grandes soluciones gracias a profesionales especializados. Estos dominan el diseño 3D y diferentes programas técnicos con software específico.
Las razones por las que esta rama de fabricación se utiliza se centran en la gran resistencia y durabilidad de sus construcciones. Asimismo, su funcionalidad se basa fundamentalmente en la fabricación mecánica.
Puentes en todo el mundo, torres o depósitos para el almacenaje o transporte de materiales son algunos ejemplos de trabajos que se realizan. Se elaboran todo tipo de conductos y depósitos enfocados al almacenamiento y transporte de materiales en estado sólido, líquido o gaseoso. Es decir, los usos son muy diversos, aunque con unos requisitos indispensables, como que sean de una óptima calidad y proporcionen la seguridad necesaria.
Ejemplos de trabajos más habituales
Este ámbito de actividad realiza trabajos para una gran cantidad de aplicaciones. Estas son algunas:
Tanques de almacenamiento para la agricultura y ganadería.
Depósitos para la industria química. Productos tóxicos, inflamables o peligrosos.
Cubas de almacenamiento de agua o gas.
- Calderas, cisternas y todo tipo de silos.
- Conductos o canalizaciones para todo tipo de productos. Los gasoductos son un claro ejemplo, ya sean sobre la superficie o subterráneos.
- Grandes estructuras. Proyectos con fines estéticos y arquitectónicos.
- Vigas y grandes piezas de acero laminado.
Calderería industrial, ingeniería civil y arquitectura
Uno de los usos más llamativos y visibles de esta rama industrial son las construcciones destinadas a ingeniería civil y arquitectura. En este sentido, hay ejemplos muy conocidos, como la Torre Eiffel de París o el puente Golden Gate de San Francisco, en Estados Unidos.
Calidad y prevención de riesgos
Todos estos procesos pasan siempre por unas revisiones en profundidad. En ocasiones, los talleres utilizan métodos electromagnéticos o ultrasónicos para comprobar que las soldaduras y los materiales están en perfecto estado antes de continuar con el proceso.
En este ámbito están implicados elementos que pueden contener materiales peligrosos. Por esa causa, los talleres priorizan la resistencia y los acabados revisados al milímetro.
Las fábricas llevan a cabo procesos como la fabricación de conductos gracias a los cuales es posible trasvasar cualquier tipo de compuesto. Esto incluye aquellos que suponen un gran peligro para la salud por su alta toxicidad. Un buen ejemplo son los gasoductos que se extienden entre diferentes países, que pueden estar la superficie terrestre o incluso sumergidos. Por esta variedad de circunstancias, vamos a tener muchas alternativas y opciones diferentes a la hora de encontrar una carcasa que efectivamente nos sea útil para el proyecto que tenemos en mente.
Este es uno de los mayores ejemplos de manejo de productos peligrosos. Los productos resultantes deben estar perfectamente sellados, porque un fallo puede dar como resultado una catástrofe humana y medioambiental. De ahí la importancia de un trabajo en el que prime la seguridad y el acabado preciso. Se revisa cada fase del proceso y solo se da salida a aquello cuya calidad haya sido previamente comprobada.
Con toda esta información, ya tenemos una visión general de qué es la calderería industrial. Gracias a esta rama de actividad funcionan una gran cantidad de sectores esenciales para la economía y el bienestar de la sociedad en general. Por lo tanto, antes de poner los resultados a disposición del cliente, es necesario garantizar la máxima resistencia, seguridad y calidad del producto final.